Del Pirineo a la Costa Brava por las vías verdes

La red de vías verdes de las comarcas de Girona incorporará más de 65 kilómetros nuevos que permitirán por primera vez conectar de forma continuada la Costa Brava con el Pirineo, desde Sant Feliu de Guíxols hasta Gombrèn. El proyecto se presentó ayer en la sala de sesiones de la Diputació de Girona, con la presencia de los alcaldes o concejales de 13 municipios del Pla de l’Estany (que por primera vez entrará en la red), Garrotxa, Ripollès y Gironès. Son Banyoles, Campdevànol, Cornellà del Terri, Esponellà, Fontcoberta, la Vall de Bianya, Palol de Revardit, Porqueres, Ripoll, San Juan de las Abadesas, Sarrià de Ter, Sant Julià de Ramis y Serinyà.

Desde el Consorcio de Vías Verdes se subrayó que completar estos tramos era una «reivindicación histórica», pendiente desde 2008. Según su presidente, Albert Gómez, la demarcación ya es una «destino cicloturística madura y consolidada» pero están convencidos de que con esta ampliación y otros que vendrán harán que sea un «referente europeo». El proyecto costará más de 5,2 millones de euros y se prevé finalizar el primer trimestre de 2019. Gómez también hizo referencia a los compromisos incumplidos del Estado de hacer las obras pendientes, diciendo que «ni está ni se le espera », ya la perseverancia y paciencia de los municipios que han entendido que había que aprovechar un fondo europeo para hacerlo realidad porque era« un tren que no se podía perder ». Y añadió que «con la suma de esfuerzos» se ha podido desatascar. Además, señaló que es una obra «estratégica» que permitirá «vertebrar mejor» lo que ya había construido. El hecho de que permita por primera vez ir en bicicleta desde Sant Feliu de Guíxols hasta Gombrèn, en el Ripollès, de forma continuada supondrá un revulsivo para el territorio y muy especialmente para el Pla de l’Estany, que hasta ahora no tenía ningún tramo de la vía verde. Por su parte, el presidente de la Diputación de Girona, Pere Vila, reconoció que es un proyecto muy «necesario» y agradeció la paciencia y «fe» de los municipios durante todos estos años. Además, les dijo que el esfuerzo económico que deberán hacer tendrá «un retorno» con los nuevos tramos de vía verde que «serán para siempre». Los detalles técnicos de los nuevos tramos Los más de 65 kilómetros se distribuyen en tres partes. Por un lado, el Eje Girona-Banyoles-Serinyà, que hará 35,1 km y tendrá un coste de 2,7 millones. Hasta ahora sólo había la conexión entre Girona y Sarrià de Ter pero ahora se continuará hasta Serinyà, pasando por Banyoles, Porqueres y Cornellà, entre otros. El segundo tramo es el del eje Olot-Ripoll, que irá desde Sant Joan de las Abadeses hasta la Vall de Bianya. Incluye un tramo de 26,1 km que permitirá conectar con la ruta del Hierro y el Carbón por el cuello de Collabós, evitando el tramo de carretera actual que cruza el collado de Sentigosa. La actuación cuesta unos 1,3 millones. En el tercer tramo, el eje Ripoll-Campdevànol, habilitarán 4,5 km nuevos para completar la conexión del camino real con la ruta del Hierro y del Carbón, dirección Ripoll, así como del tramo Campdevànol-Gombrèn por el camino real y ganadero . En este sector se hará una pasarela-puente para evitar pasar por la N-260 entre Ripoll y Campdevànol.

El coste total de la obra supera los 5,23 millones. Los fondos Feder aportarán unos 1,9 millones, mientras que los ayuntamientos, otros 1,76 millones; la Diputación, unos 956.000 euros y el Consorcio de las Vías Verdes, unos 609.000 euros. El calendario previsto fija que la licitación de la obra (se hará de golpe aunque incluirá los diferentes tramos) sea a partir de esta otoño, con la idea de que se adjudiquen e inicien los trabajos el primer trimestre del año próximo. A principios del 2019 las obras deberían haber terminado.
http://www.diaridegirona.cat/comarques/2017/07/20/del-pirineu-costa-brava-vies/857697.html

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