La bicicleta beneficia el comercio

Nos queremos hacer eco de una noticia aparecida en la revista estadounidense Momentum, donde se demuestra la importancia de la bicicleta en el ámbito del pequeño comercio de proximidad. De hecho, la revista señala seis aspectos a tener en cuenta en la relación entre la bici y el consumo, que aquí queremos exponer.

1. Los ciclistas hacen más paradas no planeadas. Y obviamente, esto tiene un reflejo directo en la caja que hacen los comerciantes. Muy a menudo los usuarios de la bici no tienen un plan predeterminado a la hora de coger su vehículo y son mucho más propensos a detenerse en lugares donde no tenían planeado. Esto es debido sobre todo a la mayor facilidad para subir y bajar de la bicicleta que no del automóvil.

2. Los turistas gastan más en zonas de bike-friendly. Cada vez son más los turistas que, al llegar a una ciudad, se decantan por la bicicleta como medio de transporte principal para conocer ciudad, fruto de un auge ciclista que los comerciantes empiezan a ver con buenos ojos.

3. Los ciclistas se desplazan más lejos para consumir. Moverse en bicicleta es cuatro veces más rápido que hacerlo a pie. Por eso es mucho más probable que un ciclista llegue a comercios de otros barrios. Comercios a los que no irían caminando y, por supuesto, a los que ni siquiera se plantean ir en coche o en transporte público.

4. La infraestructura ciclista atrae más clientes que la pensada para los coches. De hecho, en el espacio destinado para un coche caben hasta seis bicicletas, una infraestructura vial que provoca un aumento de clientes insospechado y bien recibido por los comerciantes.

5. Los ciclistas compran más veces. Un estudio reciente realizado en Münster (Alemania) analizó los patrones de gasto de los consumidores en tres grandes supermercados y grandes almacenes. Determinaron que la gente que iba a hacer la compra en bicicleta compraba con más frecuencia que las personas en los coches: once veces al mes en comparación con las siete de los automovilistas. De cara al pequeño comercio, esta mayor frecuencia es clave para el florecimiento del negocio.

6. Los ciclistas gastan más dinero. Así de simple. Quizás es porque tienen más en el bolsillo, gracias al ahorro que supone no gastar dinero en gasolina, pero el hecho es que todos los estudios realizados en ciudades dispares como Berna, San Francisco o Nueva York confirman que los ciclistas urbanos están más dispuestos a gastar.