La Fageda d’en Jordà

La Fageda d’en Jordà es un bosque de hayas excepcional porque crece en un terreno llano y se asienta sobre una colada de lava procedente del volcán del Croscat, elcual ofrece un relieve accidentado, con abundantes prominencias muy características, que pueden alcanzar más de 20 m de altura y que reciben el nombre local de tossols. Forma parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Se encuentra en la comarca de la Garrotxa, cerca del cuello de Can Batlle y San Miguel de Sacot (iglesia románica del siglo XI) y del plan de Sacot y por el collado de Bassols se sitúa en el flanco suroeste del volcán de Santa Margarita .

La Fageda d’en Jordà está formado casi en su totalidad por hayas de medio y gran tamaño sobre un terreno que no se ha quebrado hace muchos años, aunque aún pueden apreciarse los viejos senderos de antiguas explotaciones agrarias y forestales. El haya (Fagus sylvatica) se beneficia de un clima generoso, abundante en lluvias (9.000 a 1.000 mm), fresco, de transición mediterránea de montaña húmeda en atlántica, orientado ligeramente al norte, con un sustrato de gredas rojizas relativamente recientes, y otros suelos marrones en los que estos árboles crecen con facilidad.

En medio del hayedo están las instalaciones de la cooperativa La Fageda, una empresa sin ánimo de lucro que se dedica a la elaboración de yogures y otros productos lácteos que comercializan por toda la comarca y el resto de Cataluña. La peculiaridad de esta empresa es que el 60% de trabajadores son personas con alguna discapacidad. Aparte de productos lácteos, también tienen un vivero de plantas con el que se encargan del mantenimiento de los parques de la ciudad de Olot.

Se puede acceder a través de tres rutas planteadas por el Centro Logístico de Bicicletas. Concretamente la Ruta de la Fageda, la Ruta de Santa Pau y la Ruta de los Volcanes.

Su importancia natural y cultural llevó al poeta Joan Maragall a dedicarle un famoso poema, que aquí transcribimos:

Saps on és la fageda d’en Jordà?

Si vas pels vols d’Olot, amunt del pla,

trobaràs un indret verd i profond

com mai cap més n’hagis trobat al món:

un verd com d’aigua endins, profond i clar;

el verd de la fageda d’en Jordà.

El caminant, quan entra en aquest lloc,

comença a caminar-hi a poc a poc;

compta els seus passos en la gran quietud:

s’atura, i no sent res, i està perdut.

Li agafa un dolç oblit de tot lo món

en el silenci d’aquell lloc profond,

i no pensa en sortir, o hi pensa en va:

és pres de la fageda d’en Jordà,

presoner del silenci i la verdor.

Oh companyia! Oh deslliurant presó!